Las cuerdas
del aguacero
Escribo estas líneas el 4 de septiembre, no sé cuántos días antes de que EEUU comience el asesinato en masa en Siria por el que algún día deben ahorcar a Barack Obama.
artefacto artesanal fabricado por un grupo rebelde del norte de Siria, “la llamada brigada Bashair Al Nasr”. Hechos, que para quien quiere bombardear y destruir luego a Irán, enemigo de Israel, y destruir el gasoducto que pasará por Siria, no tienen importancia.
¡Qué tragedia griega!
Pues esa idea cambió cuando los poderosos descubrieron que NO NECESITAN TANTA GENTE PARA SEGUIR EXPLOTANDO EL PLANETA Y SEGUIR ENRIQUECIÉNDOSE. Ocurre, simplemente, que somos demasiados.
Somos sencillamente prescindibles. Por eso pueden matarnos de hambre, tirarnos bombas, reprimirnos con gases y a golpes de macana policiaca. Nuestra INDIGNACIÓN LE IMPORTA POCO A QUIEN YA PRESCINDIÓ DE NOSOTROS. 
causas y los efectos, puesto que la radicalización de Guajana es, en suma, posterior a El pájaro loco de Silén y a todos los que desplazaron el concepto de revolución, del plano político al plano literario, siguiendo la flauta ambigua de Zona Carga Y Descarga (1972-75), revista cuyo título evoca las luchas obreras –y no solo las de los muelles–, para abrir la puerta a una literatura menos sujeta al compromiso social y más individualista. La verdad testimonial parece decirnos que simplemente algunos de los poetas de principios de los setentas no simpatizaron con las propuestas políticas del grupo en control de la revista Guajana. El marxismo parece haber sido el cuchillo que deslindó los caminos. Por ello los debates intensos de esos años.
El progreso va extiendo sus alas.
El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento. Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.
Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo.