Mapa al corazón del hombre - Reseña
Por Marcos Reyes Dávila
Mapa al corazón del hombre es un volumen sólido, amplio, de 215 páginas y siete partes, cuidadosa y hermosamente editado. Concentrado en el artilugio de la palabra, prescinde de las distracciones de las ilustraciones, mas nos ofrece, a cambio, una portada bellísima producto del retoque de una fotografía de Pascal Fallot, francés. Abarca la obra en verso producida entre el 2008 y el 2012, obra por lo tanto reciente, que ha de reflejar derroteros de esta segunda década del siglo XXI. La dedicatoria –“para Todas / de Nadie”– nos introduce en un primer enigma cuyo sentido se vislumbra tras la lectura del libro. Toda obra poética es un enigma.
No obstante, recuerdo haberle dicho a Carlos Roberto que tras la lectura del libro pensé haber hallado al autor guiado por su “mapa”. Lo primero que es pertinente tener aclarado es que el libro no pretende ser un mapa del corazón del hombre, entendido en abstracto, sino “al” corazón del hombre. No es un mapa del hombre, sino un mapa dirigido al “hombre”, entendido, quizás, de manera genérica, no por reincidir culpable en una transgresión a la actual dicotomía de género que reivindica los espacios de la mujer, sino porque el “hombre” de Carlos Roberto contiene en sí mismo la costilla de Adán, y mantiene con esa Eva incorporada a su ser una relación diversa y compleja, ceñida y cernida por el misterio y la ambigüedad. (Sostengo lo anterior como una conjetura provisional.)
Empero, menos perentorio e indudable es que el “mapa” refleja una voluntad de búsqueda de sentido, una orientación, un afán de comprender mucho más que de entender, acaso porque Carlos Roberto tenga la sospecha de que exista lo que algunos, como María Zambrano, llamaban alguna vez, la “razón poética”, razón al margen de la griega, armada con otros instrumentos y fines –entre los que destaca, según Zambrano, la “creación del hombre”–, y figura que es, sin duda, mucho más, e irreductible a, la razón racional, o sencillamente lógica.
El libro de Carlos Roberto es una pequeña odisea, es decir, un viaje y una aventura que prefiguran un destino en la niebla y que se trazan de manera aparentemente aleatoria con paradas en diversas islas. No obstante, abre con “Las coordenadas del beso”, se detiene en “Seis postcards” y desemboca, pasando por Yemayá en La Habana, varias traiciones, epitafios y notas de viajero en la última parte, titulada igual que el libro.
Una lectura a vuelo de pájaro nos permite ir recogiendo las señas. Abre con “La extranjera”, poema que, aunque nos recuerda al comenzar el insuperable poema de Pedro Mir, –cuyo centenario celebramos este año– Hay un país en el mundo, se dedica a la indagación de un primer misterio: una mujer, con un verso cargado de atributos que intentan comprender un fenómeno inefable, cargado de complejas oposiciones. De ahí las “falsas señales”, que más que falsas parecen serlo, por fantásticas. En ese sentido, este afán por leer el universo muestra un trasunto del simbolismo francés, y acorde con ello nos recuerda a veces las famosas “correspondencias” de Baudelaire. En “La cartógrafa” se transita en un proceso oscilante de construcción y deconstrucción, que desembocan, con “Entrando a la materia”, en un laberinto de sueños y devaneos del misterio que culmina, como todos los poemas, en remates extraordinarios. Pues Carlos Roberto se muestra como un cuidadoso poeta que sabe prescindir de lo accesorio y concentrar la energía del verso con una dicción transparente a pesar de las ambigüedades y de transitar, deambulando quizás, por los límites indefinidos de las cosas, e incluso de las personas. De esta suerte hay siempre una sorpresa en cada desembarco.
El verso de Carlos Roberto tiende al arte mayor, al verso libre, al tono sobrio, a veces prosaico, y otras veces de un lirismo cuajado entre la conjetura y la sorpresa, como ocurre en la poesía de Borges. La indagación se desliza sobre un espíritu que tiende a la contemplación, pero sin entregarse de lleno a ella, puesto que participa, con más respeto que timidez, mientras descubre una realidad preñada de dicotomías, dualidades y contrastes en los que aflora siempre, más allá de cierta expresión de vulnerabilidad, una ternura de fondo. El cuerpo de la mujer, por ejemplo, es más continente que contenido, significante que significado. De ahí la necesidad constante de aprehender el signo, de buscar la seña. A veces se vislumbran sólo desencuentros, con saldos de olvido. En otras ocasiones se vislumbra la extraña conexión entre los fenómenos del universo que se resuelven en el fenómeno elemental e inmediato que “despierta en las uvas”.
La poesía de Carlos Roberto describe esa odisea y testimonia desde cada isla. De ahí que no deban extrañarnos ni las postcards ni los “14 romances imperfectos” de Yemayá. Los “romances” no aluden aquí al metro octosílabo sino a la pasión por lo extraordinario, por lo súbito, por el inesperado choque con lo mágico. Las “traiciones” son incursiones en el inglés –alguna es sólo una traducción–, o dilemas, como el que le plantea su origen dominicano y lo hace discurrir a sus años: “¿Qué pesa más / la sangre que es puente / o el agua que es distancia?” Los “epitafios para el amor insepulto” son edictos que emanan de los agobios de amores que en realidad nunca están del todo ausentes, y por eso, están “insepultos”. Y las prosas son notas de un viaje realizado más por caminos soñados, a lo Machado, que verdaderos, saturados de extrañeza y poesía.
La séptima y última parte, “Mapa al corazón del hombre”, es, en efecto, el corazón del libro, por su contenido, y por constituir los cuatro, grandes, grandes poemas. Carlos Roberto aprieta en ellos la composición de una constelación que sólo se puede ver, sólo tiene sentido, desde un punto de vista particular, único, pues el caos sólo es cosmos para quien vivió el tránsito de esa vida. Abre con la imagen de que “el río es un poema”. Entonces el río no es río, sino seña, cifra, símbolo en función humana. Es una alegoría en la que participan junto al agua, las piedras, las hojas y los peces. Más que “el río es un poema”, lo que se dice es que el poema es un río en el que viajan, en relación dinámica, ellos y ellas. El punto de vista está sexuado, pero la bodega de sentidos no se limita a lo erótico ni a los placeres del sexo. Reafloran las dualidades, alma / cuerpo, como preguntas –“¿qué es un cuerpo?”; “¿qué es un alma?”–, seguido por el afán de aprehenderlos y definirlos, por hacer un mapa de sentido. En el “corazón del hombre”, el hombre se desnuda de sus nudos, se esencia, se expande y multiplica, se funde y se confunde, y toda la teoría de los géneros se disuelve finalmente.
Varios lectores recuerdan a Neruda al comentar la poesía de Carlos Roberto, pero me parece que eso ocurre más como resultado de oír a Carlos Roberto admirar las islas negras del poeta chileno, y el nombre de su editorial, que como constatación de la presencia verdadera de Neruda en el entramado de los versos de Carlos. La enumeración de experiencias y vivencias, de sobresaltos y sorpresas, de ese enfrentar por vez primera la infinita ineditez del mundo con el alma desnuda, pudiera ser un lejano eco nerudeano, pero imbuido en una voz de tanta autenticidad que nos derrota el señalamiento. Sólo así ha podido Carlos Roberto dibujar el mapa de su propia y única constelación para que lo conduzca “al corazón del hombre”, afán y derrotero último de este nuevo Ulises.
Por su factura, este libro es de un autor postsesentista, afín con la poética de fines del siglo XX tan asociada a las corrientes de la posmodernidad, pero no creo que entregada a ella. En una reflexión sobre un libro anterior, Aún, publicado en la revista electrónica Isla negra que dirige desde Argentina Gabriel Impaglioni, bajo el título “Errancia, carencia del eros, teatro del deseo en Aún, de Carlos Roberto Gómez”, el autor ve la poesía de Gómez como “la pugna interior por superar el destino de la errancia”. La errancia es el continente posmoderno de un yo fragmentado que ha perdido su unidad, enajenado por tanto, extraño de sí mismo, extraviado. De ahí el deseo de pertenecer y de poseer lo inasible. Si el punto de partida para Carlos Roberto fue esa errancia, entonces no nos puede extrañar el esfuerzo por comprender el código cifrado que vemos en este mapa. MRD
lunes, 1 de abril de 2013
Palés Sagrado - FIPPR 2013 en UPR-Humacao
A propósito del
Quinto Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico
PALÉS SAGRADO
El Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico (FIPPR) celebró en marzo del 2008 su primera edición dentro del marco del mundo centroamericano. Muy pronto amplió sus miras al horizonte de la América Nuestra, incorporando pronto a España. Este año, sin desnaturalizar del todo su origen, la oferta de la Quinta Edición incluye otras latitudes, culturas y lenguas, como Japón. Aunque al principio se tratara de una iniciativa impulsada por el Grupo Guajana, la directiva del FIPPR se transformó muy rápidamente con la incorporación de otros poetas dispuestos a hacer el trabajo arduo de organización. Desde hace algunos años lo preside Vilma Reyes.Para esta quinta edición la Junta de Directores del FIPPR recibe una cantidad insólita de poetas internacionales: hay 30 poetas anunciados del extranjero que compartirán sus haberes y querencias con los poetas y el público puertorriqueños. Los países de origen son: Argentina, Bolivia, Chile (2), Colombia (3), Costa Rica, Cuba (2), Dominicana, Ecuador, El Salvador (2), España (3), Guatemala, Honduras, Japón (2), México (3), Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay (2) y Venezuela. Y Puerto Rico, naturalmente.
El Programa inicia en la sede del FIPPR en el Recinto Metropolitano de la Universidad InterAmericana, el lunes 15 de abril, a las 7 de la noche, y continúa el resto de la semana con presentaciones simultáneas en San Juan, Bayamón, Humacao, San Lorenzo, Ponce, Dorado, Arecibo, Naguabo, Manatí, Caguas –entre otros pueblos–, para culminar, el sábado 20 de abril, con una gran fiesta negrista en Guayama, pueblo natal de Luis Palés Matos.
Ninguna actividad cultural celebrada en Puerto Rico se ventea de manera tan abierta y amplía como el Festival de Poesía, ofreciendo sus invitados por todas partes y a todos los niveles, incluyendo universidades, centros culturales, teatros, escuelas e, incluso, plazas públicas. A excepción hecha de una importante contribución ofrecida hace años por el Instituto de Cultura Puertorriqueña bajo la dirección de José Luis Vega, el FIPPR no ha contado con más contribuciones de magnitud como no sea el patrocinio constante de la Universidad InterAmericana, y de algunos municipios como el de Mayagüez y San Lorenzo. Así, pues, las diferentes ediciones del FIPPR se han realizado a partir de contribuciones modestas y del esfuerzo personal de su Junta Directiva y de sus numerosos colaboradores. El programa del FIPPR puede consultarse en detalle en su página electrónica en Facebook.
La dedicatoria del Festival de este año, a Luis Palés Matos (1898-1959), nos parece un extraordinario acierto. Palés es, a no dudarlo, el poeta puertorriqueño de mayor proyección internacional en toda la historia de la literatura puertorriqueña, y es también, seguramente, el poeta que causó un mayor impacto, corrector, en el desarrollo de nuestra cultura nacional.
Los méritos de la obra de Luis Palés Matos son varios, y todos indudables. Por una parte, la excelencia melódica y sonora de un verso depurado en una fragua maestra que abarca una obra que se inicia encumbrada mucho antes de su producción afroboricua. Por otra parte, la poesía “negroide” de Palés Matos, que es un derivado del taller de las vanguardias poéticas en las que se ejercitó Palés con denuedo, y cuya importancia histórica, amén de la insuperable excelencia del verso, está en el despertar de una conciencia racial afrocaribeña –y también antillana–, hasta entonces sonámbula del hispanismo blanco que señoreaba, hegemónica, en el imaginario de la cultura del país. Con tal fuerza campaneó su sincretismo y su arte que se convirtió en icono de caribeñidad y alcanzó eco en otras riberas, como ocurre con la obra del maestro cubano Nicolás Guillén. En tercer lugar, la saga de lirismo sublime alcanzada en el ciclo misterioso de lo sagrado con los poemas de Filí-Melé, y otros, estudiado con ahínco y fervor por Mercedes López Baralt en su libro majestuoso: “Orfeo mulato: Palés ante el umbral de lo sagrado” (San Juan: UdUPR, 2009).
Gracias al FIPPR, Puerto Rico repercute de nuevo, y de este modo, en un mundo que reclama ya su incorporación al concierto de naciones de la América Latina. Quizás es cierto que la poesía no salva a nadie, como dice Marcelino Canino, pero llena el pecho de caracoles y aguas, tambores, ternuras, luces y cantos.
Marcos
Reyes Dávila
¡Albizu seas!
¡Albizu seas!
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viernes, 15 de marzo de 2013
Madrigal del muy temprano
Madrigal del muy temprano
A Eugenio María de Hostos
Armado con la verdad
amanecí muy temprano
tan ancho como la mar,
y albergue, bandera y pozo! MRD
¡Héroe de América es! Dicen que era un Maestro.
Pero no como Sarmiento
que enseñó a un pueblo a leer.
Eugenio se puso a arder
y enseñó a un mundo a pensar,
a luchar la libertad
de un país que no ha nacido
pa’ ser lo que nunca fuimos
armado con la verdad.
Soñaba con el país.
Con el héroe que en Betances
hizo una estrella de Lares.
Soñaba que era un mambí
armado con un fusil.
Pero era un sueño vano
cuando despertó el naufragio
soñando con el calibre
de una patria digna y libre:
“Amanecí muy temprano.”
El filo de cada página
que escribiste fue el machete
de una tinta que silvestre
cortaba como navaja.
Fue instrumento tu palabra
semilla que aluza el pan
del sol de un mundo moral
que en Chile hasta un cerro es.
Que viene y va como un tren
tan ancho como la mar.
Cubano y dominicano
cada día llueves luz
Quisiste ser plenitud
con la promesa en las manos
de forjar un antillano
de un mundo podrido y roto.
Mi Hostos no tiene otoño
Comienza con cada enero
sereno como un sendero
de albergue, bandera y pozo! Marcos
Reyes Dávila,
13 de marzo de 2013
¡Albizu seas!
* Cuadro de Hostos por Hiram Collazo.
José M. Benítez me pidió estas décimas el martes pasado. Aquí están.
martes, 5 de marzo de 2013
jueves, 28 de febrero de 2013
La REVOLUCIÓN DE LA IGUALDAD
El NEOCAPITALISMO es en Grecia,
en España,
en Portugal,
en Estados Unidos
en Puerto Rico
y dondequiera,
pillaje,
piratería
del Gran Capital
del Empresaurio.
Mayor RIQUEZA que la que hay DISPONIBLE hoy
NUNCA EXISTIÓ.
¿Pero dónde está?
¿Quién la acumula?
Alguien la tiene.
Mas, para los PUEBLOS,
para la gente común,
el Nuevo Mundo que crea el NEOCAPITALISMO
solo PROMETE
INDIGENCIA,
el HAMBRE,
la POBREZA.
Eso, o la REVOLUCIÓN.
La REVOLUCIÓN aquella que
PROMETÍA LO QUE NUNCA LLEGÓ:
MRD
¡Albizu seas!
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jueves, 14 de febrero de 2013
Madrigal del pacto
del pacto
“Llevo en el alma la pasión del colibrí”
Zoé Jiménez Corretjer
Y de pronto la llama
Y te descubrísolsticio
vivero del viñedo
presencia de agua viva
La fuente de mi amor primero
germinó en la plenitud
de tu mirada
los anzuelos de tus ojos
y el súbito albor de tu llamada
Irrumpió en mí tu salto
y esa impredecible danza de tus manos
Ese despertar de danza
Ese juguetón contacto de tus ojos
Todo despertó después de ti
fugitivo y sagaz
como la encarnación
de un desconcierto
que se moviera con la pasión
de un colibrí
Mi paso se enredó en tu paso
Tu sueño germinó en mis sueños
Y por los albores de tu faz
por las aguas de tus acequias
florecieron aquí y allá
tus madrigales
como uvas
como aves
En cada encaje colorado del alba
ligabas tu canción
con la lencería del agua
El viento suave
que en la vela
me conduce al embalse feliz
de tus caricias
y al albergue sin fondo
de este pacto...
Marcos
Reyes Dávila
¡Albizu seas!
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Poesía de Marcos Reyes Dávila
miércoles, 13 de febrero de 2013
Hostos: Cartas a La Correspondencia de P.R. sobre Ley Foraker
HOSTOS
Cartas de 1900 a
Santo Domingo, octubre de 1900
Sr. Director de La Correspondencia de Puerto RicoSan Juan
a.
No es ya sólo el patriotismo, que nos obliga a defender la patria contra quienesquiera la pongan en peligro, es también la conciencia quien manda hacer lo que es bueno y nada hay bueno actualmente en Puerto Rico, que no sea el propósito de la Liga de Patriotas.
Nada hay bueno: la obra de los norteamericanos es mala, la obra de los puertorriqueños es mala. Los norteamericanos, que ven impasibles morirse y matarse a los puertorriqueños, morirse de hambre y matarse de envidia, obran tan mal, que no parecen ya los salvadores de la dignidad humana que aparecieron en la Historia: para salvar la dignidad humana hicieron humana también la libertad, que es la salvaguardia de la dignidad; se pusieron a vivirla del modo más natural del mundo; enseñaron a vivirla de ese modo a los demás pueblos de la tierra, y se hicieron los más efectivos representantes de la especie humana.
¿Son ellos esos que hoy, en vez de atender en Puerto Rico a salvar la dignidad y a establecer la libertad, atienden con fría premeditac;ión a cómo se mueren y se matan los puertorriqueños? Los verdaderos norteamericanos, los hijos legítimos de la revolución de Independencia, no son. capaces de eso, pero los que han ido a Puerto Rico, son los descendientes de aquellos, que, con su nombre originario de "nor.mandos", hombres del Norte, hicieron muchas de las mejores cosas de la Edad media, aunque las hicieron a costa de la mayor brutalidad. Son fuerzas ciegas, que movidas en una dirección se mueven implacablemente, arrollando lo que arrollen, caiga quien caiga. Algunos admiran eso en la historia escrita yen la historia hecha: yo no creo digna de admiración a la fuerza bruta, ya la vea en la historia de cada día, ya me la presen ten ador;nada, adulada y admirada en la historia escrita, pero creo digno de la mayor atención o del mayor cuidado el hecho manifiesto de que los norteamericanos enviados a Puerto Rico y los norteamericanos del Gobierno que los envía, están procediendo en Puerto Rico como fuerza bruta. ¿En dirección a qué va encaminada esa fuerza bruta? En dirección al exterminio. Eso no es ni puede ser un propósito confeso; pero es una convicción inconfesa de los bárbaros que intentan desde el Ejecutivo de la Federación popularizar la conquista y el imperialismo, que para absorber a Puerto Rico es necesario exterminarlo; y naturalmente, ven, como hecho que concurre a su designio, que el hambre y la envidia exterminan a los puertorriqueños, y dejan impasibles que el hecho se consume.
Si no tuvieran el propósito de apoderarse a toda costa, y para siempre, del cuerpo y del alma de la Isla, habrían oído a los Comisionados de ella que en diciembre de 1898 hicieron al Presidente de la Unión Americana una serie de proposiciones que, en su conjunto, constituían un plan de gobierno, y no a simple fin de ser un "plan", sino a conciencia de que era el "único" plan de gobierno que convenía a la vez con el espíritu histórico de la Federación americana, con las verdaderas doctrinas de gobierno, con las esperanzas que los puertorriqueños tenían en los Estados Unidos, o con la responsabilidad intelectual y moral que el Gobierno de Washington había asumido al imponer a la Unión la nueva política exterior que desde Washington se condenaba como contraria al destino moral de la Federación.
En vez de un plan de gobierno que habría americanizado a Borinquen en cuanto americanismo es un bien, y la habría preparado para ejercer eficazmente su independencia en la vida de relación con los demás pueblos de la tierra, McKinley y el sindicato político que no ven más allá de la continuación del partido republicano en el poder, no vieron otra cosa en Puerto Rico que el campo de explotación que creían dar a la codicia de sus parciales o a la vana gloria del vulgo americano.
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b.
Santo Domingo, octubre 15 de 1900
Nada se adelanta con críticas aunque sean tan juiciosas como las mías, que más me duelen a mí, que a los juzgados por ellas.
Con lo que se adelanta; con lo que todavía se puede tal vez adelantar, es con unirse los que aún queden capaces de ver las cosas tales como ellas son, a fin de proceder como se debe.
En Puerto Rico se debe proceder de modo que se utilice en favor del país todas cuantas circunstancias favorables se presenten.
Los puertorriqueños que hayan de ir a la Asamblea Legislativa tendrán, si no se prosternan ante el partido que haya salido victorioso en los Estados Unidos, que reivindicar el derecho de soberanía violado por el Gobierno americano.
Una declaración decorosa, digna y concienzuda, del escándalo causado por la usurpación de la soberanía de Puerto Rico unida a una protesta sobria y firme de reivindicar esa soberanía, será un acto honroso, conveniente y fructuoso: será honroso porque, es necesario decírnoslo con calma y con circunspección: el abandono de nuestra soberanía sin protesta alguna, ni la armada ni la jurídica, ha desbonrado a los puertorriqueños; será un acto conveniente, porque amonestará a los gobernantes americanos de la Isla, que, así, amonestados, corregirán con demostraciones de consideración sus muestras continuas de desprecio; será un acto fructuoso porque servirá para modificar a un tiempo mismo la actitud de los americanos para con los puertorriqueños y la de los puertorriqueños para consigo mismos. Este resultado será de todos el más importante, porque dará al país un objetivo por cumplir, un verdadero ideal que realizar, y la dignidad, la fuerza de voluntad, la alteza de conducta que es natural en sociedades e individuos, siempre que ajustan sus actos a sus deberes. No se crea que una reivindicación del derecho de independencia obstará en modo alguno a la concordia entre americanos y puer torriqueños ni a la justicia que el pueblo indebidamente sometido reclama del inopinadamente sometedor. A la concordia, si existiese, que desgraciadamente no puede existir entre los burladores y los burlados, lejos de oponerse coadyuvaría una actitud independiente de la Asamblea, principalmente si corresponde a igual actitud en el país; ya ha dicho un senador americano que el pueblo puertorriqueño no es digno de que se le estime, porque no ha sabido defender su independencia. En cuanto a la justicia que el pobre pueblo puertorriqueño se ha puesto en el caso de pedir a los nuevos dominadores que se ha dado,jamás la conseguirá, si consiente tratarlos como dominadores; pero si se resuelve a tratarlos de pueblo a pueblo, y piensa y habla y procede como pueblo, y como pueblo lastimado en su derecho, burlado en su confianza, herido en su dignidad, infaliblemente llegará un momento en la política americana en que el clamor de la Isla convenga con alguna gran necesidad nacional de los Estados Unidos, yel fuerte oiga al débil. Pero si Puerto Rico no dice nada, ni aspira a nada más que a que lo dejen morirse de hambre o matarse de envidia, que es lo que el mundo le está viendo hacer ahora, nunca llegará la hora de la justicia para la triste Isla.
c.
Ya sé que a los puertorriqueños les escandaliza que haya quien pida a los americanos la independencia de su patria; y por lo tanto, ya sé que hay una masa dificil de mover que es necesario poner en movimiento. Pero es tan absolutamente necesario empezar por ahí la obra con que Puerto Rico puede desde su Asamblea Legislativa justificarse de su indolencia, de su incapacidad de dolerse de su esclavitud, que no hay justicia para ella, si no empieza por pedir lo que es suyo. Hay que insistir todos los días en decir y repetir que Puerto Rico ha sido robada de lo suyo, de su libertad nacional; de su dignidad nacional; de su independencia nacional, que ni los españoles ni los americanos podrán ni han podido poner en mercería. Si los norteamericanos quieren agregar el territorio de la Isla al territorio federal, claro les dice su constitución cómo han de hacerlo: primero, contando con la voluntad de los puertorriqueños; segundo, dándole un gobierno de Territorio para llamarla después a la dignidad de Estado de la Unión. Los puertorriqueños que eso quieran, quieren bien; ser un Estado de la Unión americana es un noble ser; pero los que eso quieran han de quererlo como hombres, como dignos, como enteros. Y ellos, entonces, han de ser los primeros en reclamar la independencia de su patria para poder, usando a conciencia de su soberanía, trocarla plebiscitariamente, por medio y en ejercicio del derecho de plebiscito, por la soberanía limitada de que goza un Estado federal. Aquellos de en tre los puertorriqueños que vean más a fondo el porvenir, seguirán queriendo que Puerto Rico sea un Estado confederado de las Antillas Unidas en un todo político y nacional, y esos puertorriqueños saben ya que ni hoy ni mañana ni nunca, mientras quede un vislumbre de derecho en la vida norteamericana, está perdido para nosotros el derecho de reclamar la independencia, porque ni hoy ni mañana ni nunca dejará nuestra patria de ser nuestra. Pues bien: siendo para unos y otros puertorriqueños igualmente necesario el empezar su obra de sociedad capaz de legislar para sí misma, con esa Declaración de Independencia han de empezar a usar de su poder de legislar. Yeso, con tanta más razón, cuanto que la destrucción del abominable edificio de absurdos erigido para Puerto Rico con la Ley Foraker de ellos depende en absoluto. Ellos no son cosa ni posesión de los Estados Unidos; en primer lugar, porque no lo son; en segundo lugar, porque no hay en el derecho natural ni en el derecho escrito de la Unión ,americana una sola presunción de derecho para situación tan insostenible como la de Puerto Rico ante la common law y la Constitucional Law de los Estados Unidos, y esa situación se vendrá al suelo en cuanto la Asamblea Legislativa de Puerto Rico pregunte en virtud de .qué derecho a el pueblo americano puede el pueblo puertorriqueño ser súbdito suyo; y en cuanto pida que le enseñen la ley escrita que reconoce a la Federación americana, el derecho, el poder, la capacidad siquiera de tener "posesiones", se caerá por sí misma la "posesión de Puerto Rico".
Y como la Ley Foraker no es ley que instituye un nuevo Territorio ni declara la presencia de un nuevo Estado de la Unión; y fuera del Territorio y del Estado no hay entidades posibles en la Unión, la situación de Puerto Rico podría sostenerse por la fuerza, pero sería un perpetuo problema político de los Estados Unidos que, tardeo temprano, concluirá por plantearse expresamente en la "plataforma" o programa del partido político que aspire al poder, en busca de reivindicación de los principios de instituciones que han hecho del pueblo americano el corazón del mundo.
Aún, como se ve, queda algo por hacer en Puerto Rico; aún a pesar de los repugnantes artificios con que una ley americana ha descendido a remedar las falacias jurídicas de las monarquías europeas, aún tiene Puerto Rico medios de acción que utilizar en su propio decoro, dignidad y bien: aún puede hacer uso de sus rentas para obras públicas que están pidiendo la aplicación de la ciencia de la industria al mejoramiento de la economía social; aún puede el país, por medio de su representación nacional, restaurar su propio entendimiento por medio de una organización sana y eficaz de la educación común, la mejor de cuantas esperanzas nos quedan, porque educar a los puertorriqueños es fortalecerlos en alma y cuerpo, y fortalecerlos es devolverles los ímpetus que les faltan, los impulsos que necesitan, la fuerza de
resistencia y la firmeza de acción que se les pide.
miércoles, 30 de enero de 2013
El Narcotráfico es Norteamericano
El Narcotráfico...
Estados Unidos es el país más violento del mundo. Con razones sobradas, dado que es el
imperio más importante, la sede del poder financiero trasnacional. Ningún país ha ejecutado más intervenciones militares abiertas ni encubiertas a través del mundo entero durante el siglo XX y XXI. Ningún país invierte las sumas astronómicas en gastos de “defensa” que se usan diariamente en la ofensa. Ningún país hace más ejecuciones “judiciales” ni extrajudiciales. El mismo Presidente Obama se entretiene los fines de semana eligiendo “sospechosos” como “blancos” –ironía en un negro– para sus “drones” asesinos. Ningún país pone a la venta en supermercados y farmacias armas de asalto de alto poder, como Estados Unidos.
Sabido es también que Estados Unidos es el país que consume más droga. Sabido es que muchos gobiernos de Estados Unidos, no sólo Reagan con aquel escándalo del Irán-contra (Nicaragua) han utilizado fondos del narcotráfico para realizar intervenciones armadas en muchos países.
Se vende más droga en Estados Unidos que en ninguna otra parte. Estados Unidos compra la droga. Estados Unidos paga por ella. ¿No manda quien paga? ¿Quién es, por lo tanto, la
verdadera fuente del narcotráfico? ¿Para qué sirve entonces esa supuesta guerra contra las drogas que se ejecuta en muchos países y que es por siempre incapaz de frenar su producción y venta? ¿Para qué sirve un ejército “tan poderoso”? ¿Es que no sirve, que es ineficaz, o es que es cómplice y es instrumento?El Narcotráfico tiene apellido. El Narcotráfico es NORTEAMERICANO.
Marcos
Reyes Dávila
¡Albizu seas!
martes, 29 de enero de 2013
CELAC destaca su INTERÉS por caso colonial de PUERTO RICO
CELAC
- DECLARACIÓN DE SANTIAGO de la
Ira CUMBRE CELAC (2013)
21. Destacamos el carácter latinoamericano y caribeño de PUERTO RICO y,
al tomar nota de las resoluciones sobre Puerto Rico adoptadas por el
Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, consideramos
que es asunto de interés de CELAC.
¿POR QUÉ LAS NOTICIAS NO DESTACAN ESTO??????
21. Destacamos el carácter latinoamericano y caribeño de PUERTO RICO y, al tomar nota de las resoluciones sobre Puerto Rico adoptadas por el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, consideramos que es asunto de interés de CELAC.
¿POR QUÉ LAS NOTICIAS NO DESTACAN ESTO??????
Marcos
Reyes Dávila
¡Albizu seas!
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I Cumbre CELAC,
Puerto Rico en la CELAC
jueves, 24 de enero de 2013
Albizu seas
ALBIZU SEAS
Marcos: En tu honor.
Fraternalmente,
Albizu seas, padre.Albizu seas, hermano.
Albizu seas
en las vastas
planicies de América.
Albizu seas
en las altas montañas
y en los valles.
Albizu seas
en la nube que cruza el cielo
como un frágil velero.
Albizu seas
en las olas,
que embravecidas ,
golpean nuestras costas,
las dilatadas playas
y los fiordos.
Albizu seas
en la espesa yungla
y en los mares ignotos
donde nuestros héroes
combatieron.
Albizu seas:
Sandino,
Simón Bolívar,
Cuatemoc,
Lautaro.
Albizu seas
Agüeybaná,
Tupac Katari,
Tupac Amaru.
"¡Ccollanan Pachacutec!
Ricuyanceacunac yahuarniy
richacaucuta."
Ninguno estuvo
en un lecho de rosas,
sólo combatieron.
Albizu seas Bolívar
en la huella
que trazaron los abuelos.
Albizu seas Sandino
en la huella imborrable
de los precursores,
Albizu seas Agüeybaná, el Bravo,
como los héroes sin nombre
salidos de los Códices.
Albizu seas
Comunero de Colombia,
se llevaron tu oro,
se lo llevaron todo,
menos tu palabra.
Albizu seasTupac Amaru
Inga Iº, de Vilcabamba,
resistiendo en las espesas selvas,
entre orquídeas
de inigualable belleza
teñidas con su sangre.
Albizu seas
José Gabriel Condorcanqui,
mejor conocido como Tupac Amaru,
Tupac Amaru IIº,
desde la plaza del Cusco partieron
hacia los cuatro puntos cardinales
los cuatro caballos desbocados.
Albizu seas
Tupac Katari
y Bartolina Sisa
sitiando La Paz
con cuarenta y dos mil
quechuas y aimaras.
"Madre tierra, atestigua
como mis enemigos
derraman mi sangre",
firmado Tupac Amaru,
Caupolicán, Lautaro,
y dieciséis millones
de seres humanos
masacrados.
Pese a los brioses corceles
que sus pies y manos
dispersaron,
sus manos vuelven a juntarse,
sus pies vuelven a recorrer
el Altiplano,
vuelven a recorrer América,
desde las Islas hasta el Sur antártico.
"Naya saparukiw jiwayapxitata
nayxarusti waranga
waranganakaw kut́anixa."
Largas filas esperan tu paso
en las grandes Alamedas
y en los senderos
Albizú, hermano.
Están todos, aquí, esperando.
Las bellas muchachas,
con su lozanía,
los gallardos mancebos
con su pelo largo
y sus incipientes barbas,
están las madres con sus niños,
y los abuelos,
los pueblos originarios,
los primeros que armas
se alzaron,
están los que murieron
y los vivos,
están nuestros padres,
nuestros hijos,
los que alguna vez fueron derrotados,
pero siguen, se levantan,
brillan sus ojos, se han secado las lágrimas,
han vuelto, es un retorno eterno.
Están todos los que creen.
Albizu en la ruca de los indios,
Albizu en las chozas y en los bohíos.
Albizu en los suntuosos penthouses
de las urbes,
en las favelas y en los campanarios.
Albizu en nuestra memoria,
en nuestro corazón y en los escenarios,
en el poema que acusa,
en el verso que quema,
en el manifiesto que calcina
con la palabra libertad.
Albizu en todos los ritmos,
en los cánticos,
en las danzas sagradas
y en las danzas orgiásticas,
en la nostalgia y en los epinicios.
Albizu en los graffitis clandestinos
y en los grandes murales
de los empinados edificios.
Las paredes
se cubren con tu nombre,
padre,
mensaje relámpago
de innumerables manos ,
de anónimas manos,
de invisibles manos
milenarias, mil veces cercenadas,
pero no inactivas.
Ramón Emeterio Betances,
nos convoca.Eugenio María de Hostos,
nos sostiene.
Lolita Lebrón
abre de nuevo el fuego.
Mari Bras despliega
lienzos y pendones
para llenar las calles de banderas,
de voces y de himnos.
Agüeybaná, el Bravo,
rasga la noche con su canto,
se acerca sigilosamente a tus oídos,
Albizu es la consigna, dice,
todos sus hombres están vivos,
soñando y combatiendo,
están vivos
incitándonos,
alentándonos,
provocándonos,
desafiándonos
a dar vida a los emblemas
para encender la chispa
que, mañana, seguro,
incendiará la pradera.
ÁNGEL PIZARRO. Santiago de Chile, 26.09.2011.
[*Escrito en respuesta a mi poema ALBIZU XXI .]
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