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lunes, 1 de abril de 2013

Palés Sagrado - FIPPR 2013 en UPR-Humacao


A propósito del
Quinto Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico


PALÉS SAGRADO

El Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico (FIPPR) celebró en marzo del 2008 su primera edición dentro del marco del mundo centroamericano. Muy pronto amplió sus miras al horizonte de la América Nuestra, incorporando pronto a España. Este año, sin desnaturalizar del todo su origen, la oferta de la Quinta Edición incluye otras latitudes, culturas y lenguas, como Japón. Aunque al principio se tratara de una iniciativa impulsada por el Grupo Guajana, la directiva del FIPPR se transformó muy rápidamente con la incorporación de otros poetas dispuestos a hacer el trabajo arduo de organización. Desde hace algunos años lo preside Vilma Reyes.
    Para esta quinta edición la Junta de Directores del FIPPR recibe una cantidad insólita de poetas internacionales: hay 30 poetas anunciados del extranjero que compartirán sus haberes y querencias con los poetas y el público puertorriqueños.  Los países de origen son: Argentina, Bolivia, Chile (2), Colombia (3), Costa Rica, Cuba (2), Dominicana, Ecuador, El Salvador (2), España (3), Guatemala, Honduras, Japón (2), México (3), Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay (2) y Venezuela. Y Puerto Rico, naturalmente.
    El Programa inicia en la sede del FIPPR en el Recinto Metropolitano de la Universidad InterAmericana, el lunes 15 de abril, a las 7 de la noche, y continúa el resto de la semana con presentaciones simultáneas en San Juan, Bayamón, Humacao, San Lorenzo, Ponce, Dorado, Arecibo, Naguabo, Manatí, Caguas –entre otros pueblos–, para culminar, el sábado 20 de abril, con una gran fiesta negrista en Guayama, pueblo natal de Luis Palés Matos.
    Ninguna actividad cultural celebrada en Puerto Rico se ventea de manera tan abierta y amplía como el Festival de Poesía, ofreciendo sus invitados por todas partes y a todos los niveles, incluyendo universidades, centros culturales, teatros, escuelas e, incluso, plazas públicas. A excepción hecha de una importante contribución ofrecida hace años por el Instituto de Cultura Puertorriqueña bajo la dirección de José Luis Vega, el FIPPR no ha contado con más contribuciones de magnitud como no sea el patrocinio constante de la Universidad InterAmericana, y de algunos municipios como el de Mayagüez y San Lorenzo. Así, pues, las diferentes ediciones del FIPPR se han realizado a partir de contribuciones modestas y del esfuerzo personal de su Junta Directiva y de sus numerosos colaboradores. El programa del FIPPR puede consultarse en detalle en su página electrónica en Facebook.
    La dedicatoria del Festival de este año, a Luis Palés Matos (1898-1959), nos parece un extraordinario acierto. Palés es, a no dudarlo, el poeta puertorriqueño de mayor proyección internacional en toda la historia de la literatura puertorriqueña, y es también, seguramente, el poeta que causó un mayor impacto, corrector, en el desarrollo de nuestra cultura nacional.
    Los méritos de la obra de Luis Palés Matos son varios, y todos indudables. Por una parte, la excelencia melódica y sonora de un verso depurado en una fragua maestra que abarca una obra que se inicia encumbrada mucho antes de su producción afroboricua. Por otra parte, la poesía “negroide” de Palés Matos, que es un derivado del taller de las vanguardias poéticas en las que se ejercitó Palés con denuedo, y cuya importancia histórica, amén de la insuperable excelencia del verso, está en el despertar de una conciencia racial afrocaribeña –y también antillana–, hasta entonces sonámbula del hispanismo blanco que señoreaba, hegemónica, en el imaginario de la cultura del país. Con tal fuerza campaneó su sincretismo y su arte que se convirtió en icono de caribeñidad y alcanzó eco en otras riberas, como ocurre con la obra del maestro cubano Nicolás Guillén. En tercer lugar, la saga de lirismo sublime alcanzada en el ciclo misterioso de lo sagrado con los poemas de Filí-Melé, y otros, estudiado con ahínco y fervor por Mercedes López Baralt en su libro majestuoso: “Orfeo mulato: Palés ante el umbral de lo sagrado” (San Juan: UdUPR, 2009).
    Gracias al FIPPR, Puerto Rico repercute de nuevo,
y de este modo, en un mundo que reclama ya su incorporación al concierto de naciones de la América Latina. Quizás es cierto que la poesía no salva a nadie, como dice Marcelino Canino, pero llena el pecho de caracoles y aguas, tambores, ternuras, luces y cantos. 



Marcos
Reyes Dávila
¡Albizu seas!
 

viernes, 21 de enero de 2011

Para leerle a Fortuño sus derechos


.
Iu jaf de raig...

Leamos los Derechos 

(Miranda) a Fortuño

 
Fortunato Fortuño ha desbarrado mucho en estos últimos días.                           

Ha ido a España a homenajear al conquistador Juan Ponce de León que asesinó, genocida, la población autóctona, taína, de Puerto Rico. Nada ha de extrañar el hecho: Fortunato siempre ha estado  contra el país de su madre, de los suyos, pues trabaja para quien los conquista y oprime, sea español en el siglo XV –hasta el XIX– o yanqui.                                             

Ha declarado en España que “no todos tienen claro” que “Puerto Rico es Estados Unidos”. Empezando, supongo y cabe decir, por el Congreso, por la Corte Suprema norteamericana, por todos los presidentes desde 1898. Todos han repetido la célebre fórmula: “pertenece, pero no es parte de, Estados Unidos”.

Gobernados de manera colonial por casi 113 años, unilateralmente, Fortunato Fortuño magnifica sus errores desbarrando, pues llega a decir, y cito: “Somos Estados Unidos desde 1898", solo porque su ejército tronó en ese año sus cañones y sus fusiles para tomar por asalto y convertir en botín de guerra la nación y los puertorriqueños.

En la Universidad de Puerto Rico han arrestado en estos días a centenares de ciudadanos por desobediencia civil en defensa de la universidad. Los abusos y las violaciones de los derechos civiles hicieron ostentación, particularmente contra las mujeres. Dentro de ese contexto se reveló con toda transparencia la naturaleza de la aseveración de Fortunato.                                                                                                                                                                              

Allí se vio que tan Estados Unidos somos que a un norteamericano arrestado en la Universidad de Puerto Rico por desobediencia civil tuvieron que dejarlo irse de inmediato porque nadie, en medio de un centenar de policías con sus altos oficiales, pudo declararle, 113 años después de la ocupación, sus derechos, eso que los americanos llaman “miranda warning”. No hay fracaso más estrepitoso para los norteamericanos, ni victoria más rotunda para la nación, que esta soberana lección puertorriqueña que ha dado la policía de Puerto Rico que dirige el FBI, con su completo vacío mental yanqui.


Dicen los medios que el jefe del FBI de la policía ordenó un entrenamiento inmediato que consiste en enseñarles a leer, fonéticamente, esos derechos, que es lo mismo que ponerlos a decir lo que no saben que dicen, como los esquizofrénicos.                              

Tras tanto crimen contra la nación, alguien debería leerle a Fortunato Fortuño esos derechos. ¿¿Deberán leérselos en español, o con la tarjetita fonética: “Iu jaf de raig...” ?? (Yo tampoco sé. ¿Así se dice?)      

Mas siempre me recuerdan estos anexionistas, no sé por qué, el poema "Lagarto verde" de Luis Palés Matos:

El Condesito de la Limonada,
Juguetón, pequeñín... Una  monada
Rodando pequeñín y juguetón,
Por los salones de Cristobalón.
Su alegre rostro de tití
A todos dice: Sí.
-Sí Madame Cafolé, Monsieur Haití,
Por allí, por aquí.
Mientras los aristócratas macacos
Pasan armados de cocomacacos,
Solemnemente negros de nobleza,
El Conde pequeñín y juguetón,
Es un fluído de delicadeza
Que llena de finura el salón...
-Sí Madame Cafolé, Monsieur Haití,
Por allí, por aquí.
Vedle en el rigodón,
Miradle en el minué...
Nadie en la corte de Cristobalón
Lleva con tanta gracia el casacón
Ni con tanto donaire mueve el pie.
Su fórmula social es: oh pardón
Su palabra elegante volupté
¡Ah pero su alteza,
Jamás oséis decir lagarto verde,
Pues perdiendo al instante la cabeza
Todo el fino aristócrata se pierde!
Y allá va el Conde de la Limonada,
Con la roja casaca alborotada
Y la fiera quijada
Rígida en epiléptica tensión...
Allá va en grotescos ademanes,
Multiplicando los orangutanes
En los espejos de Cristobalón.

(Cambiemos a Haití por Puerto Rico, al francés 
por el inglés, al condesito por el gobernadorcito
 y a Cristobalón por Obama, 
¡y las correspondencias son exactas!)
 
Que tomen nota en Washington de lo que significa
intentar la anexión de una nación latinoamericana. 
  

Marcos 
Reyes Dávila
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