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lunes, 28 de septiembre de 2020

Querido Marcos





jueves, 24 de enero de 2013

Albizu seas



ALBIZU SEAS   

                      Marcos: En tu honor. 
                               Fraternalmente, 

                                                  Ángel Pizarro

                                                                                

Albizu seas, padre.
Albizu seas, hermano.

Albizu seas
en las vastas
planicies de  América.

Albizu seas
en las altas montañas
y en  los valles.

Albizu seas
en la nube que cruza el cielo
como un frágil velero.

Albizu seas
en las olas,
que embravecidas ,
golpean nuestras costas,
las dilatadas playas
y  los fiordos.

Albizu seas
en  la espesa yungla
y en los mares ignotos
donde nuestros héroes
combatieron.

Albizu seas:
Sandino,
Simón Bolívar,
Cuatemoc,
Lautaro.

Albizu seas
Agüeybaná,
Tupac Katari,
Tupac Amaru.

"¡Ccollanan Pachacutec!
Ricuyanceacunac yahuarniy
richacaucuta."

Ninguno estuvo
en un lecho de rosas,
sólo combatieron.

Albizu seas Bolívar
en  la huella
que trazaron los abuelos.

Albizu seas Sandino
en la huella imborrable
de los precursores,

Albizu seas Agüeybaná, el Bravo,
como los  héroes sin  nombre
salidos de los Códices.


Albizu seas
Comunero de Colombia,
se llevaron tu oro,
se lo llevaron todo,
menos tu palabra.

Albizu seasTupac Amaru
Inga Iº, de Vilcabamba,
resistiendo en las espesas selvas,
entre orquídeas
de inigualable belleza
teñidas con su sangre.

 Albizu seas
José Gabriel Condorcanqui,
mejor conocido como Tupac Amaru,
Tupac Amaru IIº,
desde  la plaza del Cusco partieron
hacia los cuatro puntos cardinales
los cuatro caballos desbocados.

Albizu seas
Tupac Katari
 y Bartolina Sisa
sitiando La Paz
con cuarenta y dos mil
quechuas y aimaras.

"Madre tierra, atestigua
como mis enemigos
derraman mi sangre",

firmado Tupac Amaru,
Caupolicán, Lautaro,
y dieciséis millones
de seres humanos
masacrados.

Pese a los brioses corceles
que  sus pies y manos
dispersaron,
sus manos vuelven a juntarse,
sus pies vuelven a recorrer
el Altiplano,
vuelven a recorrer América,
desde las Islas hasta el Sur antártico.

"Naya saparukiw jiwayapxitata
nayxarusti waranga
waranganakaw kut́anixa."

Largas filas esperan tu paso
en  las grandes Alamedas
y en  los senderos
Albizú, hermano.

Están  todos, aquí, esperando.
Las bellas muchachas,
con su lozanía,
los gallardos mancebos
con su pelo largo
y sus incipientes barbas,
están las madres con sus niños,
y los abuelos,
los pueblos originarios,
 los primeros que armas
se alzaron,
están los que murieron
y los vivos,
están nuestros padres,
nuestros hijos,
los que alguna vez fueron derrotados,
pero siguen, se levantan,
brillan sus ojos, se han secado las lágrimas,
han vuelto, es un retorno eterno.
Están todos los que creen.

Albizu en la ruca de los indios,
Albizu en las chozas y en los bohíos.
Albizu en los suntuosos penthouses
de las urbes,
en las favelas y en los campanarios.

Albizu en nuestra memoria,
en nuestro corazón y en los escenarios,
en el poema que acusa,
en el verso que quema,
en el manifiesto que calcina
con la palabra libertad.

Albizu en todos los ritmos,
en los cánticos,
en las danzas sagradas
y en las danzas orgiásticas,
en la nostalgia y en los epinicios.

Albizu en los graffitis clandestinos
y en los grandes murales
de los empinados edificios.

Las paredes
se cubren con tu nombre,
padre,
mensaje relámpago
de innumerables manos ,
de anónimas manos,
de invisibles manos
milenarias, mil veces cercenadas,
pero no inactivas.

Ramón Emeterio Betances,

nos convoca.
Eugenio María de Hostos,
nos sostiene.
Lolita Lebrón
abre de nuevo el fuego.
Mari Bras despliega
lienzos y pendones
para llenar las calles de banderas,
de voces y de himnos.


Agüeybaná, el Bravo,
rasga la noche con su canto,
se acerca sigilosamente a tus oídos,
Albizu es la consigna, dice,
todos sus hombres están vivos,
soñando y combatiendo,
están vivos
incitándonos,
alentándonos,
provocándonos,
desafiándonos
a dar vida a los emblemas
para encender la chispa
que,  mañana, seguro,
incendiará la pradera.


 ÁNGEL PIZARRO
. Santiago de Chile, 26.09.2011.


[*Escrito en respuesta a mi poema ALBIZU XXI .]

domingo, 18 de noviembre de 2012

domingo, 2 de septiembre de 2012

Voces de la memoria

.
También desde Chile y por toda Nuestra América,
GUAJANA
en las Voces de la memoria

                                  



Se trata del libro Voces de la  memoria (Centenario en el Bicentenario. Antología de poetas y narradores latinoamericanos en los 100 años del Partido Comunista de Chile.) , publicado por la Editorial Cuarto Propio (Santiago, 2012, 381 págs.)

Isabel Gómez y Ángel Pizarro han compilado en un volumen entrañable y extraordinario obras de cerca de 150 escritores latinoamericanos para conmemorar el centenario del Partido Comunista de Chile, fundado, cinco años antes de la Revolución Rusa, en el 1912, en Iquique, por Luis Emilio Recabarren junto a un grupo de obreros salitreros. Vinculan el centenario con el bicentenario de la independencia de Chile, porque de los 200 años de vida independiente, cien los ha vivido de manera ininterrumpida y pertinaz el Partido Comunista de Chile, y, acaso también, presumo, porque estos últimos cien años han pretendido hacer realidad vivida por el pueblo de Chile lo que el bicentenario cumplió al nivel formal de la promesa, de la promesa incumplida.  

La antología combina el verso y la prosa de alrededor de 115 escritores chilenos a los que acompañan cerca de treinta voces del ¿extranjero? Es decir, españoles, canadienses (en realidad chilenos), mexicanos, cubanos, uruguayos, nicaragüenses, peruanos, brasileños, argentinos, bolivianos, algún nacido en Estados Unidos (en realidad colombiano), y dos curiosos puertorriqueños: Vicente Rodríguez Nietzsche, capitán del Grupo GUAJANA, y Marcos Reyes Dávila.

Está dividida en dos secciones: fallecidos y por fallecer, pero todos igualmente presentes. Incluye un índice de autores que da noticia detallada de cada uno, y una nota de presentación, suscrita por los antólogos, que es una joya.

Gómez y Pizarro, abren su presentación con aquel Marx que afirmaba en sus tesis juveniles la necesidad de “transformar” el mundo, y lo cierra con un Marx poeta que contempla cómo los sueños nacen de la lucha y de la libertad. Entre cita y cita, el registro somero de un caudal de luchas y de esfuerzos que sin ninguna dificultad vincula el dolor con la esperanza, la derrota con el cambio, la ceniza con la vida que brota. Tras remontarse a los orígenes en Iquique, los antólogos contemplan con gratitud la lucha y los relevos que a lo largo de cien años han forjado una tradición de solidaridad derrota pero nunca vencida, renacida, con mayor fuerza y vigor, de las persecuciones, del rehacer de los cuadros, de la restauración de los archivos, de la reconstrucción de las imprentas y las sedes.  Y contemplan, con gratitud, según decimos, porque han visto cómo toda esa lucha ha sido acompañada, acuñada en y fraguada por, el arte. El arte de lucha, el arte solidario, el arte que no pudo marginarse de su compromiso con la libertad de los seres humanos, el arte que ha forjado en la trinchera la identidad de un mundo futuro posible, hijo de sus mejores sueños. El arte y la literatura despejan caminos, dispersan la niebla, enfocan, definen, codo a codo y mano a mano con la lucha en la calle, en el sindicato, en el taller.

Asombra la inclusividad, no hija de intenciones gratuitas, sino del reconocimiento de las muy disímiles aportaciones, infinitas casi, que desde muy diversos sectores y acciones, desde una pluralidad de maneras, han contribuido al gran propósito principal de construir un país de ciudadanos verdaderamente libres. Por eso no está ausente Hostos, el Hostos forjador de conciencias libres y el Hostos que reivindicó con su palabra y su ejercicio pedagógico el derecho de la mujer. Tampoco está ausente, como tantas veces ocurre, Puerto Rico, ya sea por Hostos, por los dos poetas del Grupo Guajana incluidos, como por el poema de Ángel Pizarro dedicado a Lolita Lebrón con motivo de su muerte.

Gracias por el compromiso irreductible de Isabel, de Ángel, del PCC, de Chile.


                                                                    Marcos 
                                                                    Reyes Dávila
                                                                   ¡Albizu seas! 
.

lunes, 16 de agosto de 2010

Una flor para Lolita -Ángel Pizarro -Chile

 


(UNA 
FLOR
PARA 
LOLITA)

             
        Ángel Pizarro, 
            Chile

No se sabe,
no se sabe
por qué nacen las flores en el desierto de mi patria
 

pasan los años sin una gota de agua
las semillas no duermen
sueñan
acurrucadas en sus lares*
el sol crepita en las arenas 
las abriga
y las mantiene
ponen  el oído fino
para  auscultar alguna nube que ha perdido el rumbo,
nube que tropieza y cae
 

no son estrellas las que por la pampa ruedan
son flores espléndidas que surgen del fondo de la tierra,
son las semillas que han roto sus caparazones
y salen


a mirar el sol
emergen
a mostrarse,
a deleitarnos,
a ayudarnos a vivir con el canto a flor de labios

no se sabe
no se sabe
por qué cada cien años florece el desierto en mi país natal
cada cien años
como Bolívar

no se sabe
como Sandino
no se sabe
como Lautaro
por qué
en cualquier lugar
como Tupac Amaru,
cercano o recóndito
encuentras a tu hermano
en cualquier lugar de este patio grande que tanto amamos,
encuentras de pronto a una madre
a una madre que no te cobijó en su seno
a una madre nacida de las multitudes
de las ansias desatadas
del dolor,
del desaliento
de la rabia incontenible y del fuego
no se sabe
no se sabe
tal vez
quién sabe
seguro
Lolita Lebrón,
de Puerto Rico
le doy lo mejor que tengo
para adornar su tumba
porque es lo más escaso,
porque allí está la semilla
le doy el desierto florido de mi patria
que este año

ha florecido.



ÁNGEL PIZARRO,
Chile

--------------
*El original recibido decía "su lares". Como seguramente Pizarro conoce la historia heroica de Lares, cuna natal de Lolita, dudamos si era errata o no era. Optamos por esta manera más acorde a la concordancia gramatical ya que la palabra "Lares" que imperturbada.

martes, 29 de junio de 2010

Paz, la palabra maldita




(La mandíbula de abajo que me muerde hoy habla de la dictadura en Puerto Rico. La de arriba, con colmillos grandes, me habla con la voz de Fidel de una guerra nuclear inminente. Ahora me responde desde Chile un poeta, discípulo de Eugenio María de Hostos, amigo mío. Su palabra responde tanto a mi llamado por la Paz, ahora que Obama busca al lado de la Israel nazi la guerra con Irán, como a nuestro clamar contra la bestia de la dictadura que se levanta en Puerto Rico. Aciagos días. Miserables. mrd)

 
Paz
la palabra maldita
Por Ángel Pizarro, Chile

 
A fines de los años 40 Gabriela Mistral escribió "La palabra maldita",
refiriéndose a la palabra PAZ, para denunciar con su opúsculo la
Guerra Fría, que se iniciaba.

Por esa palabra éramos encarcelados en Chile y en el mundo occidental en esos días. Como los canutos recorríamos las calles, las ferias, los mercados, pidiendo firmas por la paz, contra la guerra, contra las bombas atómica y de hidrógeno,
que se enarbolaban como banderas de destrucción planetaria, firmas por
la vida de los esposos Rosenberg y contra el macartismo en
EE.UU.,  por la vida  de Julián Grimau, en España,  y por Cuba y por
Vietnam y, hoy, por Palestina. 

A fines de los años 40, con la promulgación de la Ley Maldita bajo el imperio de la Guerra Fría, llamada en el legislativo "Ley de Defensa de la Democracia", se
inauguraron en Chile los primeros campos de concentración para presos
políticos en nuestra historia. Los electores de izquierda fueron
borrados de los registros electorales,  Neruda fue destituido de su
cargo de Senador por Tarapacá y Antofagasta, jurisdicción por la que
había sido elegido fundamentalmente por los obreros y empleados del
Salitre, del Cobre y de los puertos, y fue perseguido. En la
clandestinidad preparó los originales, y se publicó en Chile, en marzo

de l950, su "Canto general", epopeya del pueblo chileno, de su Partido
y del personal que imprimió y distribuyó el enorme libro, que no sólo
nos trajo  la esperanza, sino que rompió las tinieblas y el terror y
desató nuestras manos.

Felizmente, Gabriela Mistral y Pablo Neruda cultivaron la "poesía impura", como Nazim Hikmet y Julius Fucik (Fuchik), e incontables poetas en Chile y en el mundo, y esa poesía resonó en toda la tierra en boca de los "desterrados del paraíso".


Paz para todos los niños del mundo,
para las jóvenes madres, "que en pequeños ajuares bordan una rosa", 
y para sus maridos, que están aprendiendo a compartir con ellas el cuidado de sus hijos,
paz  para los que ya han cumplido su tarea,

paz para África Negra profunda,
paz para Winnie Mandela, pobladora de Soweto, Madre de la Nación,
paz para Saramago en las aguas azules del Atlántico,
paz para Palestina martirizada impunemente,


Paz para Irak, cuna de la civilización,
PAZ para Afganistán, presa favorita de Barak,
Paz para Irán en la mira israelí,
Paz para los mapuches de mi país,
Paz para el pueblo saharaui y su Frente Polisario,
Paz para Bolivia y el mundo aymara que renace,
Paz para Ecuador y el universo quechua,
Paz para taínos, boricuas y quisqueyas
que en las Antillas revienen desde las cenizas,
Paz para las urbes y el orbe maya,
y para  los pueblos originarios de los Estados Unidos
que fueron arrasados como los bosques
y los búfalos de las praderas y de los Apalaches.
Paz para conservar joven y bello a nuestro continente.
Paz para América Latina y el Caribe.
Paz para vivir y para morir en paz.

lunes, 18 de enero de 2010

Marcelino Canino, Ángel Pizarro, Josemanuel Maldonado Beltrán, Josemanuel Solá, Liliana Sandoval, Juan Delgado López, José Manuel García Leduc, José Buscaglia publican cartas en A VUELTA DE CORREO, página secundaria de LAS LETRAS DEL FUEGO
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