Hay un sol
detrás de cada eclipse
Para Eduardo Galeano:
In Memoriam
No cabe duda
La asfixia tiene la leche agria
y el pecho deshecho
Cómo decirle que NO
que todavía tengo mucho corazón
si el aire se te quemó dentro del pecho
persiguiendo pajaritos
de historias marchitas y olvidadas
de esos cuentos tuyos que irrumpían
como asalto en el camino
porque no eran para dormir ingenuos
sino para sacudir trapiches
y un abrazo de azúcar para ingenios
Cuentos hay que son historias
y hay historias que son cuentos
Sobre tu cabeza
despejada de nubes
aterrizaban pichones
de cinco y dieciséis siglos
Y aviones transatlánticos
con gritos de aldeas negras
Y con esos tiros en la nuca
en los que ensartabas
un índice acusador y justiciero
Nunca nadie fue nadie para ti
Quién se desveló más que tú
por los desguarnecidos y oprimidos
que veías hasta en sueños
con esos ojos verdes
de olivos del monte
que llevaban semillas en su centro
y alas zumbadoras en las cejas
Te escribo con la mano izquierda
como debe hacerse
para decirte
que van 500 años del gobierno
del campesino Sancho
y solo segundos
de tus hechos de apóstol
Pero las venas de América y del mundo
están abiertas por ti
esta mañana de abril
en que solloza la memoria
de un eclipse que no pudo ser
Un sol brinda luces y euforias
detrás de este eclipse
Las lágrimas se hacen pajaritos
Y América despierta.
Marcos
Reyes Dávila
¡Albizu seas!
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